Cómo controlar los nervios en las pruebas de acceso
Queda ya poco para que se abran las fechas de inscripciones, y todos aquellos que queréis estudiar en la nueva Escuela Superior de Arte Dramático y Danza, sabéis que hay plazas limitadas. Esto, inevitablemente hace que nos sintamos nerviosos, ansiosos por hacerlo bien y entrar en la primera promoción de Dantzerti.
Desde aquí queremos transmitiros tranquilidad y desearos mucha suerte, y por supuesto, daros algunos consejos para que la ansiedad no domine las pruebas de acceso a la Escuela.
Un poco de estrés antes de las pruebas no está mal, porque nos hará estar alerta y que nos preparemos a conciencia, pero cuando ese mismo estrés hace que no podamos controlar los nervios o que nos quedemos en blanco, tenemos que pedir ayuda…
Prepara bien las pruebas
Lo que te recomendamos desde Dantzerti es que te prepares con tiempo para las pruebas de acceso, esto hará que te sientas más seguro o segura. Cuanto más seguro te sientas, mejor esperarás hacerlo. Y si esperas hacerlo bien, estarás más relajado mientras haces las pruebas después de los primeros momentos de nerviosismo.
Controla tus pensamientos.
Generar constantemente pensamientos negativos contribuye a aumentar el nivel de ansiedad. Intenta forzarte a cambiar los pensamientos negativos como “seguro que voy a suspender” “no estoy suficientemente preparado” por pensamientos positivos, como “he trabajado al máximo puedo hacerlo bien” “no tengo que hacer nada que no sepa” etc… Al hacerlo, te tranquilizarás y bajará tu nivel de estrés.
Respira y tranquilízate
Una de las técnicas que mejor funcionan para conseguir un estado de relajación es la práctica de la respiración relajante. De la misma manera que el estrés modifica la respiración, modificar la respiración puede aliviar el estrés. Esto es algo que no se aprende en un día, por lo que te animamos a practicarlo con asiduidad, de manera que llegado el momento de las pruebas, puedas echar mano de ella para controlar tus nervios.
No te derrumbes ante el primer tropiezo
Uno de los actos que más nerviosos nos pueden poner es saber que acabamos de cometer un error y que ya no tiene remedio. Si dejamos que este hecho mine nuestra moral, tenemos más probabilidades de fracasar en las pruebas que si asumimos que hemos tenido un tropiezo, y que no pasa nada, que nos quedan todavía varias pruebas para remontar nuestra calificación. Asume tus errores, y que no decaiga el ánimo.
Y dicho esto ¡mucha suerte a todos y todas, seguro que lo vais a hacer genial!